La nueva guerra de Troya y el Estrecho de Internetelos

by | 1 Oct 2013 | Estrategia, Innovación

Eos, la de dedos de rosa, hija de la mañana,
guía las naves por el estrecho de los Dardanelos.
La diosa Innovación está vigilada,
y sólo Zeus sabe si es segura.

La leyenda nos cuenta que la guerra de Troya comenzó por el rapto de la bella Helena de Esparta por parte del príncipe troyano Paris. Aquella insidia sólo podía ser satisfecha por la destrucción de Troya. Reunidos todos los príncipes y reyes griegos, más de mil navíos al mando de Agamenón cubrieron la superficie del mar con rumbo a la pérfida Ilión.

La verdad de la historia no parece ser tan romántica. Sí parece un hecho cierto la caída de Troya, pero no tan verídico que su ocaso viniera por el infame rapto de una mujer. Todo parece indicar que la necesidad de acabar con Troya vino por su posición estratégica en la península de Anatolia frente al estrecho de los Dardanelos. Dicho paso era el camino obligado para toda navegación que quisiera cruzar entre el mar Egeo y el mar Negro. Los griegos no podían permitir aquel dominio sobre un punto tan estratégico de la navegación y decidieron acabar con la hegemonía de Troya sobre las comunicaciones. Comenzó la guerra de Troya, cuyas crónicas legendarias dicen que duró más de diez de años.

Hoy nos encontramos ante una nueva guerra de Troya y sus consecuencias puede que no sean ajenas a la innovación.

DÓNDE ESTÁ EL ESTRECHO DE LOS DARDANELOS

Las principales comunicaciones de hoy en día ya no son por mar, ni por tierra: son por el ciberespacio; por las denominadas, hace ya años, autopistas de la información. Quien domine tales vías de comunicación dominará el mar Egeo de hoy. Y con ello la innovación.

Todos recordamos aquel memorable discurso de César Alierta, en febrero de 2010, donde reclamaba un peaje a los buscadores de Internet por la utilización de sus infraestructuras. El discurso fue famoso, además de por una alocución poco fluida y de cierto tono chispo, por el contenido de su mensaje. Lo que Telefónica estaba reclamando era su parte del pastel por permitir el paso por el estrecho de los Dardanelos. El mercado de hoy en día cruza el estrecho de los Dardanelos de Internet.

Un reciente informe de McKinsey del mes de mayo de este año cita las doce tecnologías disruptivas que trasformarán la vida, los negocios y la economía global en los próximos años: Internet móvil, automatización del trabajo de conocimiento, Internet de las cosas, tecnologías en la nube, robótica avanzada, vehículos autónomos o casi autónomos, secuenciación de genomas, almacenamiento de energía, impresoras 3D, materiales avanzados basados en nanotecnología, exploración y recuperación avanzada de gas y petróleo y energías renovables.

Indudablemente, todas estas tecnologías dependen de las comunicaciones, pero las seis primeras tienen su esencia y razón de ser en las comunicaciones, y en particular en Internet. La innovación se fundamenta en que el paso por el estrecho de los Dardanelos esté garantizado y no es tan improbable que éste falle.

El pasado mes de junio un yate rompió por descuido el cable submarino de Telefónica que lleva los servicios de voz e Internet a la isla de Formentera. Debido a la instalación alternativa y temporal de radioenlaces, los servicios de voz se recuperaron con cierta rapidez. Sin embargos los servicios de ADSL y 3G tardaron más de 70 horas en estar totalmente restablecidos. Durante cuatro días la innovación se apagó en Formentera.

Lo que Telefónica estaba reclamando era su parte del pastel por permitir el paso por el Estrecho de los Dardanelos

TROYANOS Y AQUEOS DE HOY

La innovación pasa por el estrecho de los Dardanelos de Internet: “Internetelos”. Esto lo saben muy bien las grandes operadoras de telecomunicaciones. Por ello la nueva guerra de Troya ya ha comenzado. Hace tiempo que ha comenzado.

Aquí en Europa, las últimas batallas entre Aquiles y Héctor las podemos ver, por ejemplo, entre Telefónica y Vodafone. La primera ha firmado un acuerdo con Yoigo que le permite compartir la red 4G de ésta; a su vez, Yoigo podrá comercializar productos de Telefónica. Vodafone ha vendido su 45% de participación en Verizon Wireless a Verizon Communications por valor de 130.000 millones de dólares (casi 98.500 millones de euros). Según el Financial Times, el acuerdo supone la tercera mayor operación corporativa en toda la historia, mientras que Bloomberg sitúa la operación como la mayor venta de los últimos diez años. El objetivo de Vodafone es obtener capital líquido para afrontar nuevas compras, quién sabe si Jazztel o la misma Yoigo. De ser esta última, la batalla se recrudecería por el movimiento previo entre Telefónica y Yoigo. La guerra de Troya.

En la época de Aquiles se buscaba tener a los dioses favorables para vencer en las batallas. Sin la ayuda de Afrodita, Paris no podría haber raptado a Helena. Los dioses vigentes que actúan de árbitro, y a quien se reclama el favor, residen en los órganos oficiales. Así, Vodafone denuncia ante el comisario de la Competencia de la Unión Europea, Joaquín Almunia, el acuerdo entre Telefónica y Yoigo. Quién sabe si los dioses le serán favorables.

Vodafone denuncia ante el comisario de la Competencia de la Unión Europea, Joaquín Almunia, el acuerdo entre Telefónica y Yoigo. Quién sabe si los dioses le serán favorables

ULISES Y ENEAS

Troya fue destruida por los griegos y ello tuvo sus consecuencias tanto para los vencedores como para los vencidos. Cuatro siglos más tarde de la caída de Troya, Homero cantó a los griegos las proezas de Ulises y Aquiles en aquella memorable guerra que situó a Grecia como potencia del mundo entonces conocido. Aquellas crónicas crearon un sentimiento de orgullo y superación que cristalizó en lo que se denominó el “areté”: una especie de cultura basada en la excelencia, manifestada a través de un equilibrio perfecto entre la valentía, la prudencia y la justicia.

Los troyanos perdieron, pero fueron semilla de futuros imperios. Con Troya vencida, sus habitantes se dispersaron. Entre ellos Eneas, de quien se dice que sus descendientes fundaron Roma siglos más tarde, quien acabó con la hegemonía de Grecia.

La guerra troyana de hoy parece que se aproxima a su fin. Los dioses vigilantes, encarnados en comisiones europeas, abogan por una unificación del mercado de las telecomunicaciones y por evitar un duopolio. Es decir, no puede haber tantos troyanos vigilando el estrecho de Internetelos, pero tampoco puede quedar sólo uno o dos. No se prevé un único y claro vencedor. Entonces la innovación no estaría asegurada.

Queda por averiguar cuál será el “areté” que nos quedará de esta batalla por el control de Internetelos. Qué cultura, en el sentido de creencias y valores, conformará, o está ya conformando, nuestro espacio de la innovación. Posiblemente sea materia para un nuevo artículo, para un nuevo Homero. Sin querer ser tal, percibo la visión de lean startup como parte de dicha cultura. Sí queda en la total incertidumbre quién podrá ser el nuevo Eneas: aquel que habiendo perdido la contienda, se convierta en simiente de un nuevo imperio.

Lo que sí está claro es que durante el mismo transcurso de la guerra de Troya hubo quien salió ganando: los fabricantes de barcos, pues se dice que las naves de los ejércitos aqueos cubrían el horizonte marino camino de Troya. Es por ello que se está librando otra batalla en el mundo de las navieras de hoy, que son los fabricantes de teléfonos móviles, donde unos caen (Nokia), otros crecen (Apple, Samsung), y todos quieren tomar partido (Microsoft, Google). Pero eso será inspiración para otro rapsoda.

Cuéntame, Musa, la historia del hombre de muchos senderos,
que anduvo errante muy mucho después de Troya sagrada asolar.

Diosa, hija de Zeus, también a nosotros,

cuéntanos los avatares de la Innovación y su descendencia.

Publicado en Leaners Magazine nº 3, Business Modeling, pp. 10-11