Lean startup o el eterno retorno de lo nuevo

by | 1 Feb 2013 | Innovación

¿Novedad, o retorno de lo nuevo? ¿Solución o moda pasajera? ¿Es Lean Startup una moda pasajera, o es alternativa sólida de futuro?

Walter Benjamin, filósofo y crítico de arte, sostenía que la moda es “el eterno retorno de lo nuevo”. En estos tiempos, no rápidos, sino alocados, subyugados por la quimera del eterno crecimiento, afloran de manera constante metodologías, buenas prácticas, filosofías o modelos, en busca de esa novedad que nos lleve más lejos.

La mirada Lean Startup

Según Eric Ries, Lean Startup es toda institución humana designada para crear nuevos servicios bajo condiciones de extrema incertidumbre. Lean Startup es innovar en el páramo de la incertidumbre.

Cuando todo es duda, lo de menos son las herramientas de medida, pues éstas sólo ofrecen datos. Lo importante es saber interpretar tales datos, saber cómo extraer conocimiento de ellos. Lo importante es la mirada: la actitud de los ojos que miran esos datos. La actitud de Lean Startup es la del aprendizaje validado; consciencia de la aventura del aprendizaje. Construir, medir, aprender. Edison aprendió 2.000 formas de cómo no encender una bombilla hasta que consiguió encender la primera bombilla incandescente. Mirada Lean Startup.

Para saber sobre la existencia futura de Lean Startup, saber si es moda pasajera, o si vino para quedarse, debemos leer las líneas de la mano del presente. Desde mi imperfecta mirada, veo tres marcadas líneas que nos permiten vislumbrar el futuro de Lean Startup.

La línea de la incertidumbre

Lean Startup radica en cómo navegar en el espacio gris de la incertidumbre. Si miramos hacia los próximos e inminentes años, veremos incertidumbre cierta. No digo incertidumbre sobre los próximos años, sino que los días presentes de los años futuros estarán cargados de incertidumbre.

Paradoja sorprendente en una sociedad llamada del conocimiento. Pero en ello radica la sustancia de la incertidumbre: en el exceso de datos. Demasiados ríos de información. Cada vez tendremos más fuentes de información, con la misma capacidad humana y limitada de interpretarlas. Más información para más incertidumbre.

Lean Startup radica en cómo navegar en el espacio gris de la incertidumbre

Actualmente estas fuentes de información las podemos ver en las últimas tendencias tecnológicas. Teniendo en cuenta el último informe de Gartner sobre las diez tecnologías punteras del 2012, podemos establecer tres tendencias:

  • Internet de las cosas: el siguiente paso de la Web 2.0 será doble: la web semántica y el Internet de la cosas. Éste último supondrá la existencia de un caudal de datos sin precedentes, mediante la ubicación de instrumentos y sensores, emitiendo fragmentos de realidad: tan básicos como la temperatura o el  número de personas en tiempo real que entran en un establecimiento, como los alimentos que se extraen de los frigoríficos caseros o el posicionamiento concreto de vehículos. La asíntota, esperemos que inalcanzable, la podemos ver el la película Minority Report (Steven Spielberg, 2002), donde los clientes son identificados al entrar en una tienda por el escaneo de su iris. Internet de las cosas, o la cosificación de la realidad.
  • Movilidad: las tabletas y los smartphones serán los sensores personales, nuevos afluentes de datos capaces de incorporarse al Internet de las cosas. La descarga de aplicaciones para tabletas y smartphones y su uso por los usuarios en distintos entornos, serán nuevas fuentes de datos. Es la extensión de la Web 2.0, la Web2, con la idea de sombra de información expuesta por Tim O’Reilly.
  • Experiencias contextuales de los usuarios: todo lo anterior lleva al fin de esta historia; ofrecer soluciones particulares a usuarios particulares, en función de su contexto (su ubicación, gustos, preferencias, o últimas acciones realizadas). Es la visión de Google en su proyecto Google Glasses.

No sé si la sociedad futura será una sociedad del conocimiento. Sí podemos aventurar que será una Sociedad Intensiva en Datos. Por eso se habla del Big Data, y no del Big Knowledge. Contrariamente a lo esperado, tal cantidad de datos no dará certeza, sino incertidumbre, a menos que sepamos mirar y entender los datos. Crearemos una sociedad n-dimensional, de múltiples variables. La complejidad radicará en saber qué variables leer y saber aprender de ellas. Mirada Lean Startup.

La línea de la Innovación Abierta

Apple, Samsung, Google, RIM, Nokia, Motorola, HTC, Eon, Sony, LG. Toda una plétora de gladiadores, luchando en el circo de las patentes, para mayor regocijo de los “troles de las patentes” (patent trolls, o empresas que se crean con el único objetivo de litigar).

No sé si la sociedad futura será una sociedad del conocimiento. Sí podemos aventurar que será una Sociedad Intensiva en Datos

Según la Stanford University, en los dos últimos años se han gastado más de 20 mil millones de dólares en litigios sobre patentes y compra de patentes, lo que supone una cantidad similar a las ocho misiones Rover en Marte.

El tema es complejo, y posiblemente requiera de un artículo monográfico. Lo importante en estas líneas son las tendencias. Para ello podemos escuchar los silbidos que nos llegan del pájaro de Twitter, quien nos habla del Acuerdo de Patentes de Innovadores (“Innovator’s Patent Agreement”, IPA). Dicho acuerdo se fundamenta en el hecho de utilizar las patentes como elemento defensivo, en lugar de ofensivo, y en garantizar derechos sobre las patentes a los empleados que ayuden a la innovación. Es la base para la Innovación Abierta: extender el campo de control de la innovación. Campo que debe incluir de manera explícita a partners y usuarios.

Quizá la Innovación Abierta esté más extendida por la parte de usuarios (crowdsourcing), y quizá en ello radique su lastre para alzar el vuelo: su pasado relacionado con la idea de desarrollo open source; y ciertas voces discrepantes sobre la sabiduría de las masas (Nicholas Carr y su famoso artículo “The Ignorance of Crowds”, 2007).

A pesar de ello, la Sociedad Intensiva en Datos que hemos visto en la línea anterior sólo podrá crecer dentro de un campo de Innovación Abierta. Demasiados datos para una sola mente; demasiada agua para una sola boca. El espacio de incertidumbre que se crea sólo se podrá solventar desde distintas perspectivas. Distintas miradas Lean Startup.

La línea de las responsabilidades entrelazadas

Otra razón por la que la Innovación Abierta no termina de crecer en el jardín de la innovación es por la complejidad de gestión que supone. Más en detalle, por la asignación de responsabilidades.

En un informe de investigación de Mckinsey  (“Making innovation structures work”) se concluye que las empresas ya no pueden delegar la innovación a una única función, que actúe en solitario. Debemos abandonar la idea del científico, o conjunto de científicos, trabajando aislados en su laboratorio. Por el contrario el éxito de la innovación depende de su interacción continua con la estrategia de la compañía, del compromiso de la alta dirección (C-level), y de la extensión de la función de la innovación en toda la cadena de valor de la innovación: la generación de la idea, prueba, lanzamiento al mercado e implantación a gran escala.

La responsabilidad de la innovación no es cuestión de una función, sino de toda la organización

Todo ello conforma un campo de responsabilidades entrelazadas. La responsabilidad de la innovación no es cuestión de una función, sino de toda la organización. Si a ello le unimos la visión de la Innovación Abierta, que incorpora a partners y usuarios, el campo de responsabilidades entrelazadas se extiende y se complica.

Eric Ries proclama que la innovación es gestión, y que una Lean Startup debe definir nuevas responsabilidades específicas para la innovación. Nuevas miradas Lean Startup.

Líneas convergentes

Todas las líneas anteriores nos llevan a un punto convergente: Lean Startup. Las tendencias nos llevan a espacios de mayor “incertidumbre”, en virtud de una mayor afluencia de datos; sólo será posible “aprender” de tales datos incluyendo distintas perspectivas y aportaciones (Innovación Abierta); tal complejidad exige una “gestión” y una “responsabilidad” específica para la innovación.

Incertidumbre, aprender, gestión, responsabilidad: todo ello conforma la mirada Lean Startup. Ignoro en qué medida Lean Startup puede ser el retorno de algo que ya existió, o que posiblemente siempre haya existido en el espíritu de los verdaderos innovadores; pero sí tengo por cierto que no será moda pasajera. Lean Startup es esa mirada especial que permite atravesar el paisaje nublado por la incertidumbre a la que nos enfrentamos.

Publicado en Leaners Magazine, nº 1, Thinking Lean, pp. 14-16