La regulación mejora la innovación
¿Será la ley de la IA un freno a la innovación?
La afirmación que da título a este artículo se conoce como hipótesis de Porter. La enunció Michael Porter en 1991, en un chocante texto en el que defendía la regulación en materia medioambiental. ¿Regular o desregular? Actualmente seguimos con el mismo debate, ya no tanto en relación con el medioambiente sino con la inteligencia artificial.
En febrero de este año comenzó la paulatina entrada en vigor de la ley de IA de la Unión Europea, y con ella reaparece la cuestión del freno a la innovación. Fruto de esas tensiones y en un gesto de cautela o incertidumbre, la Unión Europea ha retirado una directiva sobre responsabilidad civil en materia de IA que estaba en trámite. Esa es la tesitura: buscamos nuestro espacio en la IA mientras nos preguntamos si el control frenará la innovación.
Un decenio perdido
La Unión Europea es pionera en innovación. Según el Índice Mundial de Innovación de 2024, de los veinte países más innovadores del mundo, la mitad son de la Unión Europea. Por desgracia, la situación no es tan halagüeña en el caso específico de la IA. Si hablamos, por ejemplo, de patentes en este terreno, China fue líder en 2023, con casi el 70%; Estados Unidos fue la segunda con un 14%. La Unión Europea no llegó al 3%.
Cifra tan pobre no es, sin embargo, culpa de la regulación, sino resultado de diez años sin apenas inversión pública europea en IA. En 2015 Estados Unidos invirtió 53 millones de dólares más que la Unión Europea en IA, para pasar a más de 787 en 2020. Desde entonces la Unión ha reaccionado, pero no es fácil recuperar el tiempo perdido.
La ley de protección de datos nos precede
La ley de protección de datos puede ser una especie de piedra de toque para ver los efectos de la regulación en la innovación. Se calcula que en mayo de 2018, cuando la ley entró en vigor, las empresas Fortune 500 habían gastado de media unos 16 millones de dólares en adaptarse a la norma. Así parece imposible innovar. Pero más tarde Apple supo ver la ventaja de esta ley cuando, en 2021, empezó a preguntar a sus usuarios de iPhone si querían que aplicaciones como FaceIbook rastrearan sus datos. Las acciones de Meta cayeron un 26% y sus ingresos en publicidad se dispararon.
La regulación favorece la innovación por la posibilidad de crear para adaptarse
Actualmente se estima que la ley de protección de datos ha mejorado la calidad de los datos, ha favorecido la innovación en materia de privacidad y anonimato, y ha incrementado la confianza de los usuarios en un 30%. En esto radicaba la visión de Porter. La regulación favorece la innovación por la posibilidad de crear para adaptarse.
No es para tanto
Europa no está sola en el camino regulador. En los Estados Unidos, si bien es verdad que el presidente Trump derogó la orden ejecutiva de Biden sobre IA nada más llegar al poder, en 2024 se aprobaron 131 leyes estatales relacionadas con esta tecnología, con California como pionera con 22 normas.
Sí, estamos regulados en materia de IA. Como lo estamos en otros muchos ámbitos, pero quizá con menos impacto. La norma distingue entre sistemas prohibidos, de riesgo alto, limitado y mínimo; solo los dos primeros se verán afectados por la ley, los cuales representan entre un 18% y un 30% de los sistemas de IA. Queda, en el peor de los casos, un 70% de sistemas que nunca sabrán de dicha ley. Creo que hay espacio para la innovación.
La hipótesis de Porter ha sido refrendada de manera empírica, y así ocurrirá también en el caso de la IA. Nuestra ley de IA define y defiende una manera de hacer las cosas acorde a los valores sociales, liberales y humanistas que han configurado Europa a lo largo de su historia. Es cuestión de creer en lo que somos.
Otro Porter, Cole Porter, famoso compositor, escribió la canción Begin the Beguine, con la que creó un nuevo ritmo. Si en las leyes de la música hay innovación, también la habrá en la inteligencia artificial.
Publicado en Digital Biz